lunes, 16 de noviembre de 2015

EL PARADIGMA Y DE ESCUELA NUEVA


La llamada “Escuela Nueva” fue un movimiento pedagógico heterogéneo iniciado a finales del siglo XIX. La escuela nueva, llamada también escuela activa, surge como una reacción a la escuela tradicional y a las relaciones sociales que imperaban en la época de ésta. Se constituye en una verdadera corriente pedagógica, en una propuesta educativa de nuevo perfil,   quizás   cuando   al   finalizar   la   primera   guerra   mundial,   la   educación   fue nuevamente considerada esperanza de paz.
En la opinión de Ferriere (1982) los pedagogos de la escuela nueva fueron poseídos por un ardiente deseo de paz y volvieron a ver en  la educación el medio más idóneo para fomentar la comprensión entre los hombres y entre las   naciones,   la   solidaridad   humana;   desarrollar   el   amor   fraternal   sin   importar diferencias de nacionalidad, de tipo étnico o cultural; que el impulso de vida se impusiera por   fin  sobre el   instinto  de muerte;  que  se pudieran  resolver  de manera pacífica  los conflictos   entre   las  naciones   y   entre   los   grupos   sociales.  De   esta  manera,   la   nueva educación tendría que ser capaz de formar a los individuos para la paz, la comprensión y la solidaridad. Según el  movimiento de  la Escuela Nueva era  importante denunciar  y modificar   los 
vicios   de   la   educación   tradicional:   pasividad,   intelectualismo,   magistrocentrismo,  superficialidad, enciclopedismo, verbalismo con el propósito de definir un nuevo rol a los diferentes participantes del proceso educativo. Así pues, tenemos que la noción de niño en este modelo debe estar basado en planteamientos del desarrollo, y el acto educativo debe tratar  a  cada uno según  sus  aptitudes.  No hay aprendizaje efectivo que no parta de alguna necesidad o interés del niño, ese interés debe ser considerado el punto de partida para la educación.
En este sentido,  si se considera el interés como punto de partida para la educación,  es innecesaria la idea de un programa impuesto. La función del educador será descubrir las necesidades o el  interés de sus alumnos y  los objetos que son capaces de satisfacerlos. Están  convencidos  de   que   las   experiencias  de   la   vida  cotidiana   son más   capaces  de despertar el   interés que  las  lecciones proporcionadas por  los  libros.  Se  trata de hacer penetrar la escuela plenamente en la vida; la naturaleza, la vida del mundo, los hombres,
los acontecimientos serán los nuevos contenidos. En consecuencia, si hay un cambio en los contenidos,  debe  darse   también un  cambio   en  la   forma  de   transmitirlos. Entre los representantes más destacados de esta nueva corriente pedagógica se   encuentran:  ***Rousseau,   ***Pestalozzi, *** Tolstoi,  ***Dewey,  ***Montessori,  ***Ferrieri,  ***Cousinet, ***Freinet, ***Piaget. ***Claparede y ***Decroly (Palacios, 1999).












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